
introducing me
No puedo dejar de ser extraña, de ir a contracorriente, de perderme entre cualquier atisbo de sonrisa.
Y lo siento pero hoy no puedo aguantar las ganas de llorar.
sábado, 12 de febrero de 2011
Es una historia acerca de una chica que se convierte en un cisne, y necesita amor para romper el hechizo, pero su príncipe se enamora de la chica equivocada. Entonces ella se suicida.

viernes, 4 de febrero de 2011
jueves, 20 de enero de 2011
Ufff, que complicado es querer contar algo y no saber qué es ni por donde empezar.
Tengo bloqueo mental, es como si todas mis ideas que están encerradas en algún lugar oscuro y retorcido de mi cerebro intentaran salir por un mismo túnel directo a la luz desesperadamente cual ave encerrada.
Me voy a presentar primero. Soy Lola, y a veces sospecho que mamá no es una mujer con gran imaginación. Abzurdah decía que de llamarse Lola o Florencia quizás no habría salido tan cínica y trastornada. Yo no creo, señorita Abzurdah, me llamo Lola y no soy la Madre Teresa de Calcuta ni nada que se le asemeje, me mando más cagadas que las que debería y sufro de severos problemas de egocentrismo y de orgullo (no es lo mismo), lo cual no es raro porque se supone que los leoninas somos así, soy de Leo o por lo menos lo era antes de que el maldito Ofiucus quisiera hacerse un lugarcito en las tontas creencias de la gente como yo.
Ahora supuestamente soy Cancer. CUALQUIERA. PATÉTICO. DE CUARTA, DE QUINTA, Y ASÍ SEGUIMOS. Se supone que los de Cancer son gente con los pies sobre la Tierra, sensibles, melancólicos y yo las pocas veces que no estoy en mi mundo a millas de acá, camino en puntitas de pie pensando como conquistar este planeta de mier*da.
En fin, Ofiucus nos cagó las ilusiones, en mi horóscopo se decía que iba a ser unbuen año, lleno de cambios y toda la pelota y ahora voy a tener problemas de salud y de dinero!
Ok ok, enfoquemonos en lo que importa acá y ahora, que es básicamente... yo. Yo, la misma que está sentadaHUNDIDA en esta enorme silla 'presidente' negra , con su recién llegada y extrañada 'angelina', es decir, mi notebook, escuchando Goodbye my lover con ganas de tirarse de su balcón al cual recientemente le sacaron las rejas, por lo cual secretamente y no tanto, sospecho que sería un momento conveniente.
Sentir el vientito en el balcón, y ver a las personas convertirse en hormigas diminutas te incita a querer acercarte más a lo que pronto se convertiría en tu muerte, algo prematura quizás, un suicidio eficáz, repleto de adrenalina e incoherencia.
¿Te imaginás sobrevivir después de eso?, ¿qué le decís a tus viejos?, ¿tomé RED BULL y estaba poniendo a prueba mis alas?, ¿mi vida es un fraude (ojo que ya usé esta frase y dos días seguidos insistieron con un psciologo, el cual necesito pero no quiero admitirlo en frente de mis progenitores), por eso dejé que me picara una arañita y quería ver si podía convertirme en Spiderman?
No, malísimo. Malísimo debe ser que hasta tu suicido se arruine, más deprimente todavía, debes sentirte como la mismísima mierda, (sin intención de ofender a algún suicida que esté leyendo esto, cuya muerte haya sido frustrada, pero un consejo: PIENSENLO MEJOR LA PRÓXIMA VEZ! Jueguen a meterse en el agua a las 10 de la noche a ver si el agua les vuela el moño como al chabón de Mardel. Tirense de un paracaídas y olvidense del paracaídas, sean más originales. Las pastillas y el séptimo piso ya fueron, están OUT.)
Tengo bloqueo mental, es como si todas mis ideas que están encerradas en algún lugar oscuro y retorcido de mi cerebro intentaran salir por un mismo túnel directo a la luz desesperadamente cual ave encerrada.
Me voy a presentar primero. Soy Lola, y a veces sospecho que mamá no es una mujer con gran imaginación. Abzurdah decía que de llamarse Lola o Florencia quizás no habría salido tan cínica y trastornada. Yo no creo, señorita Abzurdah, me llamo Lola y no soy la Madre Teresa de Calcuta ni nada que se le asemeje, me mando más cagadas que las que debería y sufro de severos problemas de egocentrismo y de orgullo (no es lo mismo), lo cual no es raro porque se supone que los leoninas somos así, soy de Leo o por lo menos lo era antes de que el maldito Ofiucus quisiera hacerse un lugarcito en las tontas creencias de la gente como yo.
Ahora supuestamente soy Cancer. CUALQUIERA. PATÉTICO. DE CUARTA, DE QUINTA, Y ASÍ SEGUIMOS. Se supone que los de Cancer son gente con los pies sobre la Tierra, sensibles, melancólicos y yo las pocas veces que no estoy en mi mundo a millas de acá, camino en puntitas de pie pensando como conquistar este planeta de mier*da.
En fin, Ofiucus nos cagó las ilusiones, en mi horóscopo se decía que iba a ser unbuen año, lleno de cambios y toda la pelota y ahora voy a tener problemas de salud y de dinero!
Ok ok, enfoquemonos en lo que importa acá y ahora, que es básicamente... yo. Yo, la misma que está sentadaHUNDIDA en esta enorme silla 'presidente' negra , con su recién llegada y extrañada 'angelina', es decir, mi notebook, escuchando Goodbye my lover con ganas de tirarse de su balcón al cual recientemente le sacaron las rejas, por lo cual secretamente y no tanto, sospecho que sería un momento conveniente.
Sentir el vientito en el balcón, y ver a las personas convertirse en hormigas diminutas te incita a querer acercarte más a lo que pronto se convertiría en tu muerte, algo prematura quizás, un suicidio eficáz, repleto de adrenalina e incoherencia.
¿Te imaginás sobrevivir después de eso?, ¿qué le decís a tus viejos?, ¿tomé RED BULL y estaba poniendo a prueba mis alas?, ¿mi vida es un fraude (ojo que ya usé esta frase y dos días seguidos insistieron con un psciologo, el cual necesito pero no quiero admitirlo en frente de mis progenitores), por eso dejé que me picara una arañita y quería ver si podía convertirme en Spiderman?
No, malísimo. Malísimo debe ser que hasta tu suicido se arruine, más deprimente todavía, debes sentirte como la mismísima mierda, (sin intención de ofender a algún suicida que esté leyendo esto, cuya muerte haya sido frustrada, pero un consejo: PIENSENLO MEJOR LA PRÓXIMA VEZ! Jueguen a meterse en el agua a las 10 de la noche a ver si el agua les vuela el moño como al chabón de Mardel. Tirense de un paracaídas y olvidense del paracaídas, sean más originales. Las pastillas y el séptimo piso ya fueron, están OUT.)
"Una hija se quejaba con su padre acerca de su vida y cómo las cosas le resultaban difíciles. No sabía cómo hacer para seguir adelante y creía que se daría por vencida. Estaba cansada de luchar. Parecía que cuando solucionaba un problema, aparecía otro.
Su padre, un chef de cocina, la llevó a su lugar de trabajo. Ahí llenó tres ollas con agua y las colocó sobre fuego fuerte. Pronto el agua de las tres ollas estaba hirviendo. En una colocó zanahorias, en otra colocó huevos y en la última colocó granos de café. Las dejó hervir sin decir palabra.
La hija esperó impacientemente, preguntándose qué estaría haciendo su padre. A los veinte minutos el padre apagó el fuego. Sacó las zanahorias y las colocó en un bol. Sacó los huevos y los colocó en otro bol. Coló el café y lo puso en un tercer bol.
Mirando a su hija le dijo:
- Querida, ¿qué ves?
- Zanahorias, huevos y café, fue su respuesta.
La hizo acercarse y le pidió que tocara las zanahorias. Ella lo hizo y notó que estaban blandas.
Luego le pidió que tomara un huevo y lo rompiera. Luego de sacarle la cáscara, observó el huevo duro.
Luego le pidió que probara el café. Ella sonrió mientras disfrutaba de su rico aroma.
Humildemente la hija preguntó:
- ¿Qué significa esto?
El le explicó que los tres elementos habían enfrentado la misma adversidad: agua hirviendo, pero habían reaccionado de diferente manera.
La zanahoria llegó al agua fuerte, dura. Pero después de pasar por el agua hirviendo se volvió débil, fácil de deshacer.
El huevo había llegado al agua frágil. Su cáscara fina protegía su interior líquido. Pero después de estar en agua hirviendo, su interior se había endurecido.
Los granos de café sin embargo eran únicos. Después de estar en agua hirviendo, habían cambiado al agua."
- ¿Cual sos vos? le preguntó a su hija.
Cuando la adversidad llama a tu puerta, ¿cómo respondés?
¿Sos como una zanahoria: pareces fuerte pero cuando la adversidad y el dolor te tocan, te volves débil y perdés tu fortaleza? ¿Como un huevo, comenzás con un corazón maleable y un espíritu fluido, pero después de un mal momento te volvés dura y rígida? Por fuera te ves igual, pero... ¿por dentro te sentís amargada y áspera, con un espíritu y un corazón endurecido?, ¿o sos como un grano de café?
El café cambia al agua hirviente, el elemento que le causa dolor. Cuando el agua llega al punto de ebullición el café alcanza su mejor sabor.
Creo que en relidad el punto no es lo que seas, si no lo que deberías ser y enfocarte en cambiar para que al momento de un golpe o una caída, no te vuelvas ni huevo ni zanahoria.
Su padre, un chef de cocina, la llevó a su lugar de trabajo. Ahí llenó tres ollas con agua y las colocó sobre fuego fuerte. Pronto el agua de las tres ollas estaba hirviendo. En una colocó zanahorias, en otra colocó huevos y en la última colocó granos de café. Las dejó hervir sin decir palabra.
La hija esperó impacientemente, preguntándose qué estaría haciendo su padre. A los veinte minutos el padre apagó el fuego. Sacó las zanahorias y las colocó en un bol. Sacó los huevos y los colocó en otro bol. Coló el café y lo puso en un tercer bol.
Mirando a su hija le dijo:
- Querida, ¿qué ves?
- Zanahorias, huevos y café, fue su respuesta.
La hizo acercarse y le pidió que tocara las zanahorias. Ella lo hizo y notó que estaban blandas.
Luego le pidió que tomara un huevo y lo rompiera. Luego de sacarle la cáscara, observó el huevo duro.
Luego le pidió que probara el café. Ella sonrió mientras disfrutaba de su rico aroma.
Humildemente la hija preguntó:
- ¿Qué significa esto?
El le explicó que los tres elementos habían enfrentado la misma adversidad: agua hirviendo, pero habían reaccionado de diferente manera.
La zanahoria llegó al agua fuerte, dura. Pero después de pasar por el agua hirviendo se volvió débil, fácil de deshacer.
El huevo había llegado al agua frágil. Su cáscara fina protegía su interior líquido. Pero después de estar en agua hirviendo, su interior se había endurecido.
Los granos de café sin embargo eran únicos. Después de estar en agua hirviendo, habían cambiado al agua."
- ¿Cual sos vos? le preguntó a su hija.
Cuando la adversidad llama a tu puerta, ¿cómo respondés?
¿Sos como una zanahoria: pareces fuerte pero cuando la adversidad y el dolor te tocan, te volves débil y perdés tu fortaleza? ¿Como un huevo, comenzás con un corazón maleable y un espíritu fluido, pero después de un mal momento te volvés dura y rígida? Por fuera te ves igual, pero... ¿por dentro te sentís amargada y áspera, con un espíritu y un corazón endurecido?, ¿o sos como un grano de café?
El café cambia al agua hirviente, el elemento que le causa dolor. Cuando el agua llega al punto de ebullición el café alcanza su mejor sabor.
Creo que en relidad el punto no es lo que seas, si no lo que deberías ser y enfocarte en cambiar para que al momento de un golpe o una caída, no te vuelvas ni huevo ni zanahoria.
domingo, 2 de enero de 2011
La gente que tiene vidas perfectas y planeadas me aburre. ¿Dónde está la diversión de pelear por algo que aman y que necesitan?, ¿dónde quedan las ganas de llorar porque están sufriendo?, ¿y las sonrisas porque lograron lo que tanto ansiaban con esfuerzo y fé?
Prefiero seguir el esquema típico; caminar, caer y levantarme. Perdería las ganas de vivir si ya sé todo lo que va a ocurrir conmigo. Es algo tan estúpido, insensato. Prefiero nadar contra corriente el resto de mi existencia, antes que ir por el lado concreto, simple y fácil, sabiendo que todo va a ir bien. No me da miedo lo que pueda llegar a pasar, porque quiero aprovechar cada color y matíz de la vida. Me puedo perder, pero aunque me cueste hace ya un tiempo que me propuse encontrarme siempre.
Prefiero seguir el esquema típico; caminar, caer y levantarme. Perdería las ganas de vivir si ya sé todo lo que va a ocurrir conmigo. Es algo tan estúpido, insensato. Prefiero nadar contra corriente el resto de mi existencia, antes que ir por el lado concreto, simple y fácil, sabiendo que todo va a ir bien. No me da miedo lo que pueda llegar a pasar, porque quiero aprovechar cada color y matíz de la vida. Me puedo perder, pero aunque me cueste hace ya un tiempo que me propuse encontrarme siempre.
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