La gente que tiene vidas perfectas y planeadas me aburre. ¿Dónde está la diversión de pelear por algo que aman y que necesitan?, ¿dónde quedan las ganas de llorar porque están sufriendo?, ¿y las sonrisas porque lograron lo que tanto ansiaban con esfuerzo y fé?
Prefiero seguir el esquema típico; caminar, caer y levantarme. Perdería las ganas de vivir si ya sé todo lo que va a ocurrir conmigo. Es algo tan estúpido, insensato. Prefiero nadar contra corriente el resto de mi existencia, antes que ir por el lado concreto, simple y fácil, sabiendo que todo va a ir bien. No me da miedo lo que pueda llegar a pasar, porque quiero aprovechar cada color y matíz de la vida. Me puedo perder, pero aunque me cueste hace ya un tiempo que me propuse encontrarme siempre.
No hay comentarios:
Publicar un comentario