El otro día hablábamos de tener imaginación, de juegos de chicos, de todas esas cosas que hacíamos a los seis.No puedo evitar sonreír. Con alegría por haber tenido esa infancia tan linda; con tristeza por dejarla atrás. Dieciseis son muchos años, saben? Tal vez las cosas ya no sean como solían ser. El cambio de vida nos persigue. Ya no sólo dejamos atrás la infancia. Todo se plantea oscuro sobre nosotras. Es un camino acerca del cual nada sabemos. Las cosas no van a ser igual, y eso ni siquiera el optimismo lo puede negar. Tal vez nosotras somos una excepción a la regla. Quizás nunca nos separemos. A lo mejor sigamos siendo amigas por siempre. Pero sino espero que sepan que sos de las mejores personas que se cruzaron en mi vida. De las enviadas del cielo, de esas que estoy agradecida. Confío en que sigan siendo tal cual son ahora, que nunca cambien, que no dejen atrás a la persona tan maravillosa que tantos años me brindó su amistad. Espero que si la vida nos separa porque elegimos diferentes caminos, puedan encontrar todo lo que busquen. Estoy segura de que van a llegar a donde sea que quieran llegar. Y cuando tengan todo lo que quieran, y tengan formada toda una vida, deseo que recuerden cada una de las cosas lindas que pasamos juntas. Y ojala nuestros caminos se vuelvan a cruzar. Pero sino, manténganse siendo como son. Y entonces así siempre van a ser de las mejores personas del mundo. Sin importar lo que pueda pasar, voy a tener mucho que agradecer y elogiarlas. Gracias por compartir tanto conmigo. Y cuando tengan todo, todo en sus vidas, espero que se acuerden que acá siempre tienen una amiga.

No hay comentarios:
Publicar un comentario