Mi teléfono está descompuesto desde que lo asoté contra la pared esa vez que no me quisiste atender. Las frases baratas para explicar cuanto te extraño se acabaron hace días.
Mis amigas no tienen idea de donde estoy, y son inútiles los interrogatorios tratándote de encontrar.
Tengo tantas cosas que decirte que no se por donde empezar, por eso ni un solo mail vas a encontrar. Y ¿Sabés? me aterra que no me hables, por eso soy tan cobarde que no quiero correr riesgo de ilusionarme.
Y te digo después de todo que vos sos mi soporte. No tengo salvación, pero si se me permite alguna ilusión, no tengo dudas que mi ultima esperanza recae en vos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario