Es que necesito despedirme de él un poco más. Necesito hacerlo antes de que sea demasiado tarde. Quiero dejar constatado que si no venga acá a dejar el alma después del 26 de diciembre, es que la perdí en el camino. Si no me están viendo llorar con palabras para ese día, sepan que no tuve la fuerza necesaria para apretar las teclas de mi computadora. Ese día, voy a estar encerrada en mi cuarto llorando con todas mis fuerzas abrazada a esa foto que decora mi mesita de luz.
Pero quiero dejar asentado que no voy a pasar por alto ese día en mi memoria, que va a ser mucho más importantes que cualquiera de las notas que escribo acá. Quiero excusarme con el diario que llevo escribiendo hace tiempo ya. Porque ese día no tendré alma para abandonar sobre papel y lápiz. Ese día no habrá nada. No habrá palabras horribles y vacías como estas que escribo hoy.
Por eso quiero escribir ahora, por más feo que este texto sea. Quiero hacerlo ahora, mientras pueda.

No hay comentarios:
Publicar un comentario