introducing me

Yo no he decidido que los domingos sean melancólicos y que no me guste el verano, yo no he decidido ser una chica de invierno que busca y da abrazos siempre que puede.
No puedo dejar de ser extraña, de ir a contracorriente, de perderme entre cualquier atisbo de sonrisa.
Y lo siento pero hoy no puedo aguantar las ganas de llorar.

miércoles, 15 de diciembre de 2010

Se acabó mi encanto, mi inspiración, se acabó todo lo que provocabas en mí. Esa felicidad súbita que me poseía cada vez que te veía, que me arrastraba, que me subía, bajaba, me dejaba hecha una muñeca de trapo moldeable y manejable a tu antojo, y que a mí indudablemente me encantaba, también se terminó.
No pudiste deshacer el nudo con facilidad, así que en vez de esforzarte un poco más, cortaste la soga por completo.
Te llevaste una parte de mí, la que vos me habías regalado. Me había encontrado a mí misma mirándome en el espejo generoso de tus ojos. Necesitaba un poco más de tiempo para memorizar cómo hacía para estar feliz, pero no pude, sólo te recuerdo a vos.
Despertar y ver los mensajes que me habías mandado en madrugada, un rato después de despedirte de mí, cambiarme con el mejor atuendo, una sonrisa, y verte temprano en la mañana. ¿Quién me dará eso alguna vez?
Despejaste mis virtudes y las hiciste brillar. Pero te fuiste, y yo solo quería luz para que vos me vieras con más claridad.
Ahora, después de una completa negación, estoy tratando de salir adelante. Pero debo admitir que no lo hago nada bien. Algunos chicos vienen demasiado a mi casa y me atosigan, otros no quieren venir. Nadie tiene la medida justa que vos tenías en mí.

Feminismo_large

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